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MÚSICA

LA REPRESIÓN DEL SÍNTOMA

Toda la existencia de la materia tiene principio y final, de la misma manera que la noche siempre trae un nuevo día. En estos dos axiomas siempre se manifiesta el mismo principio. Las leyes físicas siempre nos colocan en un conflicto permanente entre la vida y la muerte. Debido a ello, la benevolencia del síntoma es un indicativo que nos debería llevar a un planteamiento distinto en los hábitos de vida. Sin embargo, gracias a la represión del síntoma, el organismo permanece tranquilo y apacible, bajo el reinado de la tiranía del mal, que encarna la represión en una enfermedad crónica.

Existe un perfecto acuerdo entre la medicina represiva y la gente, cuya praxis de vida desafía toda conceptualización de las leyes de causa y efecto. En esta soledad montañosa en la que perecen dichas leyes, está la contemplación de la Naturaleza, con sus aforismos encadenados. Y ahí se ve vislumbrada la permutabilidad de todas las condiciones, observando como el organismo camina hacia el colapso.

Estamos viviendo una coyuntura negra, en la que parece que todas las expectativas de cambio de inducir al hombre hacia una praxis de vida verdaderamente sanadora y trascendental, se han extinguido. Cuando antes la gente era consciente de que los fármacos sólo podían aliviar los síntomas pero no curaban, y además provocaban efectos colaterales, ahora, tomar fármacos se ha convertido en algo natural, cuando en realidad no lo es. E incluso, para muchos, el no tomar fármacos se ve como un acto subversivo. Y te pueden llegar a decir: ¡Cómo que tú no tomas fármacos!

Para hacerse una idea de la verdadera situación que generan los fármacos, se expone esta referencia:

“EFECTOS ADVERSOS DE LOS MEDICAMENTOS Y FARMACOVIGILANCIA

En 1941, poco después de recibir la primera dosis de penicilina que se daba a un ser humano, la señora Akers tuvo escalofríos, causados por las impurezas del preparado artesanal del antibiótico (capítulo I). En 2019 la señora Dolores, que llevaba unos meses recibiendo siete medicamentos que no necesitaba  y que le causaban mareo y le inhibían los reflejos, se cayó por la escalera y sufrió traumatismo craneal y fractura de fémur (capítulo II).

Como moléculas ajenas al organismo, que pueden ejercer más de una acción farmacológica, todos los medicamentos y vacunas pueden producir efectos adversos*. De hecho, si un medicamento no causa nunca efectos adversos, es que sus componentes no tienen acción farmacológica. Como hemos visto en el capítulo 2, los fármacos tienen generalmente más de una acción. Por ejemplo, un psicofármaco actúa sobre el sistema nervioso, pero también ejerce acciones sobre prácticamente todos los órganos del cuerpo, incluso sobre la flora bacteriana intestinal. Además, de cada acción se pueden derivar varios efectos, que pueden resultar perjudiciales.

En los capítulos anteriores hemos visto efectos adversos de todo tipo. Los analgésicos opioides pueden causar la muerte por insuficiencia respiratoria desde las primeras dosis. Los ISRS pueden causar comportamiento violento y suicida también desde las primeras dosis, y a la larga causan dependencia. Las estatinas causan diabetes en los primeros meses de tratamiento. El omeprazol y sus análogos pueden favorecer las fracturas de fémur al cabo de meses o años de consumirlos. Algunos efectos adversos aparecen de manera inmediata, otros tardan más tiempo. Algunos se recuperan de manera espontánea en pocos días, como por ejemplo la fiebre y el dolor causados por una vacuna; otros dejan secuelas permanentes, incluso a la descendencia, como las anomalías congénitas.

Muy a menudo los efectos adversos son debidos a una dosis excesiva para aquella persona en particular, y puede mejorar al disminuir la dosis. En capítulos anteriores también hemos visto que las respuestas a los fármacos varían de una persona a otra: un mismo fármaco mejora el curso de la enfermedad en algunas personas, en otras no produce ningún cambio, y en otras causa nuevos síntomas o empeora los que ya tenía.

*Un efecto adverso de un medicamento es cualquier efecto perjudicial causado por un fármaco. Los términos <<efecto adverso>>, <<efecto indeseado>> y <<reacción adversa>> son equivalentes.

CUALQUIER ENFERMEDAD PUEDE HABER SIDO CAUSADA O FAVORECIDA POR UN FÁRMACO

¿Cómo se manifiestan los efectos adversos? ¿Cuáles son las enfermedades causadas por fármacos? Urticaria, dolor de barriga, diarrea, mareo, pérdida del equilibrio, amnesia, taquicardia, sudoración, sensación de ahogo, infección, infarto, ictus, depresión, caídas, fracturas, cáncer… Prácticamente todas las patologías pueden ser causadas por medicamentos.

En cardiología, por ejemplo, los fármacos pueden ser causa de infarto de miocardio, hipertensión arterial, trombosis y embolia, arritmias cardíacas o insuficiencia cardíaca. En neumología, pueden ser causa de asma, tos, neumonía y otras. En patología digestiva, pueden inducir reflujo gastroesofágico, úlceras gástricas y duodenales, hemorragia gastrointestinal, diarrea, estreñimiento, colecistitis, litiasis biliar, pancreatitis, hepatitis y posiblemente cáncer digestivo. En neurología, pueden ser causa de ictus, de enfermedades auto-inmunitarias como la esclerosis múltiple o el síndrome de Guillain-Barré y otras enfermedades invalidantes, de accidente vascular cerebral o de problemas más frecuentes como vértigo, inestabilidad, temblor, parkinsonismo o movimientos anormales e involuntarios. En el ámbito de la endocrinología pueden ser causa de hipoglucemia, hiperglucemia, aumento de peso, diabetes, alteraciones del tiroides y otras. En psiquiatría pueden causar depresión, ansiedad, amnesia, manía, reacciones psicóticas agudas, paranoia o cualquier otra patología. La lista sería inacabable.

Todas las especialidades médicas atienden víctimas de patologías causadas por medicamentos, a pesar de que el médico no siempre sea consciente de ello. Incluso en traumatología (caídas, heridas y fracturas, accidentes de tráfico), en oftalmología (glaucoma, cataratas, retinopatía, miopía, defectos de campos visuales, daltonismo) o en otorrinolaringología (sordera, acufenos, vértigos, anosmia, disgeusia) se atienden víctimas de patologías farmacológicas. Pueden ser causa de problemas tan variados como alteraciones del ciclo menstrual, problemas en los dientes o cáncer.

Por lo tanto, en todos los ámbitos de la atención sanitaria y en todas las especialidades, cuando hace el diagnóstico diferencial de cualquier cuadro clínico, el médico debe considerar los medicamentos que aquella persona ha tomado como una posible causa. La disposición del médico a aceptar este principio de prudencia es muy variable. Recuerdo una encuesta hecha en Francia entre diferentes especialistas. Los reumatólogos consideraban que los antiinflamatorios (AINE) como el ibuprofeno eran fármacos muy eficaces y seguros. Los especialistas en digestivos que trabajaban en servicios de urgencias decían, en cambio, que los AINE eran los fármacos más peligrosos. Los reumatólogos los prescribían y los digestólogos diagnosticaban y trataban a personas con hemorragia gástrica o intestinal causada por AINE. Recuerdo también a una dermatóloga que afirmaba en una red social que ella no había visto un solo caso de depresión por isotretinoína, un fármaco que ella prescribía para el acné. Era normal que ella no viera los casos de depresión causado por el fármaco que prescribía, porque una persona con depresión no suele consultar al dermatólogo.

Como veremos en el próximo capítulo, los efectos adversos de los medicamentos son una causa importante de enfermedad, de ingreso hospitalario y de muerte. Por este motivo, es necesario que ante cualquier patología el médico se pregunte si puede haber sido causada por algún fármaco. Para ello, no sólo debe considerar los medicamentos que constan en la historia clínica, sino que también tiene que preguntar por los que aquella persona haya podido tomar por su cuenta, incluidas las cremas, pomadas, lociones, etc.”.

Crónica de una sociedad intoxicada – Joan Ramón Laporte

El capítulo hacia una recapitulación homogénea de una buena praxis sanitaria se desprende de toda una serie de sucesos apocalípticos que han de venir. El ser humano por sí mismo está preso de las concepciones del matrix satánico que lo dirige hacia el abismo.

Lo bueno para el hombre ante esta perturbación es seguir el rastro de la Naturaleza. Su ley se manifiesta en todos los actos de la vida e interviene en el desarrollo de los acontecimientos. Las cosas mueren cuando se han hecho débiles, porque la vida siempre está en lo holístico y nunca en la polaridad, siempre en el todo, no en la individualidad. El sentido es pues, desde el punto de vista ontológico, la raíz de todo ser. Así:

 

Perdida la salud, entonces el sentido.

Perdido el sentido, entonces la moral.

Perdida la moral, entonces la salud.

No podemos esperar de la conciencia nada bueno cuando ha estado sometida al pillaje de una serie de actos relacionados con los estereotipos, estos inseparablemente de una mala moral y de una conciencia que degenera, dentro del contexto de una praxis de vida mundana.

Queda claro que para Dios no se puede permitir un mundo con tal despliegue de maldad y de iniquidad.

Debemos distinguir entre arquetipo y estereotipo. El arquetipo se define como aquello que está en sintonía con la Naturaleza, y es representado de forma simbólica por un arco, que es lo que vemos cuando miramos al horizonte, a lo lejos. Es por ello que una persona arquetipada es aquella que cumple los preceptos de las leyes naturales; mientras que un estereotipo es una concepción de la moral que se sustrae de la propia acción de un comportamiento orientado a favorecer a todos los seres del Universo y situarlos en armonía unos con otros. Es por lo que el arquetipo representa la empatía hacia el contrario, y el estereotipo, el yo individual.

A partir de estas diferencias encontramos la dualidad entre Dios y Satanás, y la correlación de sus naturalezas para con todos los seres vivos. Todo lo que existe, todo lo que el hombre es y todo lo que el hombre piensa está vinculado a uno y a otro. La vía roja de Dios y la vía oscura de Satanás. La vivencia de la vía roja engendra el mundo metafísico y su esencia se despliega en la realidad bajo la forma del bien y la sabiduría que emana de él.

¿Quién ha contado la arena del mar y las gotas de la lluvia y los días de los siglos que durará el mundo? La altura de los cielos y la extensión de la tierra y las profundidades del abismo, ¿quién los ha medido?

“Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad”.

Eclesiastés 1:2

Para el hombre la sabiduría es el medio más importante para establecer el orden en él mismo y en la sociedad. Sin embargo, todas las aspiraciones a la sabiduría son igual de obcecadas si no vienen de la mano de Dios. Contemplando como nacen y maduran las cosas, no deja de ser una vez y otra siempre lo mismo. Vemos desencadenarse la fuerza de la vida en el nacimiento, crece en la juventud, madura, envejece y muere, y lo que antiguamente no era más que la pura contemplación de cómo discurría la vida y la muerte, hoy día este suceso se ha convertido en una odisea por mor de la enfermedad. El hombre de hoy día vive la experiencia de su alta tecnología, trasplanta órganos, ha llegado a la Luna. Éste es el regalo que le ha hecho Satanás a cambio de disponer de su vida.

EL CAMINO DE LA MÚSICA

Los procesos del mundo material de las formas no pueden ser interpretadas por una conciencia adulterada.

Sonidos hay muchos, y el espectro del sonido puede ser altamente complejo. Tanto que nos faltan ecuaciones para poder definirlo. El fallo más grande del saber es creer en lo que se sabe sin consultar con otras fuentes de opiniones contrarias. Ésta es la diferencia que existe entre lo sectario y lo libre, y lo verdaderamente auténtico es el punto de vista del conocimiento que viene de Dios. Éste está más allá de nuestro entendimiento y nuestra vanidad.

En cuanto a la música, tampoco existen criterios de opinión para definirla como buena o mala música, y siempre sale a relucir aquello de ‘me gusta o no me gusta’. El influir por medio de intereses y mandamientos en los gustos musicales es algo que atañe al mundo de hoy, y que ha dejado ciego al elemento cognitivo instintivo musical que ha reinado en la historia de la humanidad con su acción suprema, estableciéndose así, de esta manera, la música de los pueblos y su desarrollo más o menos evolutivo.

Si nos preguntamos ahora cómo puede el ser humano discernir entre una buena o una mala música, podemos afirmar, categóricamente, que no sabe; y de lo que, verdaderamente y en absoluto, no sabe nada es de la influencia de la música en el organismo. Cabría comparar las vibraciones de la música con las vibraciones que dieron lugar a la creación del Universo.

 

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Éste era en el principio con Dios”.

El Verbo hecho carne – Juan 1:1-2

 

El sonido no es más que un choque de moléculas impulsadas por algún tipo de energía que las hace vibrar unas contra otras.

Sin embargo, la diferencia que existe entre un sonido puramente anecdótico o circunstancial con la música es que ésta expresa la idea de algo, de la misma manera que en el Génesis, o principio, no se habla de sonido como vibración, sino como Verbo, expresando el misterio de Dios que dio lugar a todas las cosas. Aquí no debemos entender a Dios como un ente humano, sino como una vibración inteligible que se fue polarizando a sí misma, dando lugar a las primeras partículas atómicas del Universo (ver capítulo 5 del Reino de la Vida en https://alquinaturavida.com/fuego-educacion/), hasta hacerse carne. Todo ello en un proceso que llegó a durar miles de millones de años, y que dio lugar a Dios y a los ángeles como último eslabón del proyecto metafísico del Verbo.

Lo que ocurre con la materia ante la vibración de un sonido también ocurre dentro del organismo. Por ejemplo, el sonido específico del motor de un coche puede hacer vibrar una casa o incluso podría derribarla, de la misma manera que cayeron las murallas de Jericó cuando los israelitas tocaron sus cuernos (Josué 6:1-27). También el choque de las nubes provoca trueno y éste hace vibrar las casas, así como el choque de las placas tectónicas generan movimientos sísmicos o terremotos.

Los seres humanos abordan los asuntos en lo relativo a poseer bienes y riquezas, y para conseguir sus fines dejan de instalarse en el pacífico estado natural de las cosas y la obcecación los arrebata. Pero las cosas cambian cuando los seres humanos no tienen posibilidades de adquirir riqueza y sólo luchan por el sustento del día a día, y con la misma naturalidad con la que se emplean los utensilios de labor en los tiempos arcaicos, una cultura en la que los seres humanos vive sin ambiciones aparece la paz y la seguridad, y se convierten en dueños de la vida en vez de ser esclavos de ella. Es entonces el tiempo en el que aparecen las formulaciones creativas, y suenan la gracia y el chiste allá en el sur, donde el Sol estival arremete contra el corazón. Entonces la risa va y lo dispersa.

También las almas torturadas por el impositivo de la vida encuentran el alivio con las melodías musicales, y las personas se relacionan entre sí sin reticencias.

Las obras musicales influyen enormemente en la filosofía de la vida y, a través de ellas, se cuentan hechos históricos que ayudan a conservar nuestra memoria histórica y colectiva.

Al menos está claro que no debemos ver la música aislada de sus contextos, algunos de ellos un tanto místicos, y otros, que hacen resaltar el elemento mágico.

Así, vemos como David, con su canto y su arpa, hace apaciguar los demonios del rey Saúl (Samuel 16:14-23). Se cuenta también de alguien que fue a un concierto de ópera y, en una de las subidas de tono del tenor, una vértebra dislocada volvió a su sitio.

LA MUSICOTERAPIA

La medicina académica es incapaz de dar pasos en la dirección de utilizar la música como terapia y basa su praxis médica en el procedimiento de tratar la enfermedad por la vía de los fármacos y la cirugía. A fin de cuentas, todavía no es consciente de que una enfermedad puede estar provocada por una alteración de la moral.

La Biblia predica también la existencia de un camino hacia la elevación a través de la música.

 

 “Cantaré a Jehová. Porque me ha hecho bien”

Salmos 13:6

 

“Alegraos, oh justos, en Jehová; en los íntegros es hermosa la alabanza.

Aclamad a Jehová con arpa; cantadle con salterio y decacordio.

Cantadle cántico nuevo; hacedlo bien, tañendo con júbilo”.

Salmos 33:1-3

 

“Venid, aclamemos alegremente a Jehová; cantemos con júbilo a la roca de nuestra salvación.

Lleguemos antes su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos”.

Salmos 95:1-2

 

“… hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo”.

Efesios 5:19-20

 

“El que canta canciones al corazón afligido es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre”.

Proverbios 25:20

 

La influencia de la música sobre el organismo se evidencia sobre todo en que es el sostén más útil para mantener un estado de ánimo óptimo.

En su estado puro la naturaleza de la música es una con la conciencia, y despeja las nubes para que puedan despertarse nuestras estrellas dormidas. A veces, lo bueno está anclado en el fondo de la esencia humana y es necesario un impulso que lo haga brillar.

Los desórdenes neurofisiológicos conducen al terreno de las especulaciones y nos alejan del discernimiento de lo que es bueno o malo. Sin embargo, las cosas se hacen y los asuntos siguen su curso. Y el mundo es lo que es, viviendo muy lejos de las puertas del Cielo.

Retornar al orden significa utilizar la vía de la Naturaleza, renunciar al yo individual, y caminar hacia la pérdida de nuestro punto mortal. Frente a esta profusión de objetivos está la plácida contemplación de la vida y el absurdo jugueteo que se tiene con ella, donde la escasez y la vaguedad de salud y felicidad son altamente notables. Será difícil perseguir el rastro verde de la Naturaleza. Quizás los andaluces estemos más cerca, por aquello de la bandera verde y blanca: el verde de la Naturaleza y el blanco de la sanidad.

Para encontrar la paz y el alivio que resultan de tener salud hay que eliminar primero la idea de que las enfermedades nos caen del cielo. No aparecen como las setas en el campo, sino que toda enfermedad es un acto. Hay que reafirmarse en el aforismo hipocrático de que ‘para estar sano haz lo contrario que has hecho para estar enfermo’. Lo que se conoce como enfermedad es un conjunto de desórdenes funcionales. Así, para tratar la enfermedad, hay que ir ordenando, uno a uno, cada desorden. Todo se basa en una realidad: el organismo es una unidad funcional, donde todo tiene que ver con todo. De esto se deduce que sanar y librarse de la enfermedad es un proceso que puede llegar a durar años.

La conciencia está en todas las cosas y su manera de manifestarse es esencialmente cualitativa. Se manifiesta en todos los fenómenos o cosas. Es lo que los chinos llaman Tao. Está en cada piedra, está en un árbol, está en un animal, en el hombre, en un ángel, en Dios, a la izquierda, a la derecha, arriba, abajo, está en el eco y está en el sonido, y está en el Verbo bíblico.

No podemos esperar nada de alguien que haya perdido la conciencia. Ella es, y la podemos llamar, el comienzo original, y la relación de la Naturaleza para con todos los seres, que siempre se expresa bajo el enigma del contexto.

La intervención de las neuronas de la conciencia en el tálamo parten del control que ejercen en cada uno de los sistemas que controlan el organismo, bien sea fisiológico, neurológico, de la moral, mental, del consciente, o de funciones trascendentales como la genialidad, la virtud, la música, el deporte o el trabajo.

En la bóveda celestial del tálamo se sitúa el origen y la perpetuidad de la vida. La Nueva Jerusalén, el templo de Dios y del Cordero, sus manifestaciones, son disposiciones potenciales que engendran las semillas germinales de la realidad. Los fenómenos que llenan el universo inmortal.

Para comprender el significado de la música hay que saber deducir de qué manera se interrelaciona con los procesos de desarrollo cósmico. Por esta razón, está ligada, necesariamente, al mundo de la nostalgia, porque nos hace conectar con el yo cósmico que todos llevamos dentro. Así pues, en vez de fomentar el saber, es mejor integrase cándidamente en el conjunto armónico de la Naturaleza, para que ella se exprese en nosotros. Porque no hay nada nuevo bajo el Sol. No hay ningún sonido que no deba su existencia al Tao. Y sus fórmulas, contenidas en esas leyes misteriosas, pueden conducirnos a lo mágico. Sólo se trata de descubrirlas.

LA ETERNA MÚSICA

Hace tiempo, cuando un hombre tocaba un instrumento musical por la calle, la gente le seguía, sobre todo los niños. En aquella época, el pueblo caminaba por las veredas reales, aunque la vida era menos opulenta y lujosa.

Hay que gobernar el gran reino de la música desde la instauración en el pacífico estado de la Naturaleza, sin perder la calma interior, para conectar con las benéficas melodías que han dejado de ser inasequibles.

Sería muy agradable encontrar el elemento mágico de la música que se halla en eterna transformación constante, y poder penetrar por las finas grietas del edificio de la gran madre celestial. Una circunstancia muy favorable es poner el acento siguiendo el rastro de aquellos que crearon grandes obras musicales, inspirándose en la pureza.

El divorcio entre la ciencia acústica y el arte musical proviene de la trasgresión que supone el mundo del conservatorio, con un gran componente datológico en el estudio, que separa al hombre del circuito cósmico de la música.

La perfecta ubiquidad sería buscar la exacta equivalencia entre el estudio de la música y la interpretación de la misma. El sentido siempre está en todo, y no en la polarización de las cosas, y a veces se nos olvida que, cuanto más se carga el burro, menos anda. La unidad encierra la predisposición al arte, y su evolución se convierte en un proceso esencialmente natural y sin grandes esfuerzos.

 

“LA UNIVERSALIDAD DEL FLAMENCO

El flamenco no es ningún símbolo de identidad nacional. Eso sí, es conocido por una minoría. La mayoría de la gente se dedica a otras cosas.

Por una parte, es desarrollado por un grupo pequeño; por otra parte, da respeto y cada vez produce más admiración… Pero tiene una incidencia muy significativa en todos los pueblos. ¡Y ahí sí que ya el esquema se nos rompe!

¿Qué tiene el flamenco que no tienen otras danzas? UNIVERSALIDAD.

Una de las características del flamenco – el sonido y la danza flamenca – es que tiene universalidad.

El arte flamenco quizás sea el arte que reúne más condiciones de universalidad y que puede llegar a todas las esferas sensitivas del alma. Luego, la persona se dedicará más o se dedicará menos, le gustará más o le gustará menos… pero siempre, de momento, será una minoría. Y, dentro de esa minoría, pues hay muchas variables. Lo cierto es que, allí donde va, crea una expectativa; crea una intención. Y probablemente tenga mucho que ver, en esta expectativa y en esa intención, ¡la danza!; porque es el elemento más móvil, el que más llega.

En la danza, el flamenco ocupa un espacio en el que tiene mucho que decir. ¿Por qué? Porque la formación o la génesis de ese flamenco se hace en base a muchos movimientos culturales. Parte de muchos condicionantes. Pero, justo por haber tantos condicionantes, el movimiento de la danza ‘se descondicione’.

Todo ese pueblo que emigra de India – con una espiritualidad determinada, que va recogiendo influencias por donde va pasando como pueblo nómada – y toda una comunidad que ya está establecida, Andalucía – y que vibraba de una manera con los judíos, cristianos, árabes…; con toda una mezcolanza, que tenía de previo: íberos, celtas, tartesios, fenicios – se empiezan a fusionar… y ahí hay de todo. ¡De todo!

Desde las minorías, el flamenco llega más allá de razas y culturas.

Es un conglomerado de emociones, de experiencias, que se van cristalizando poco a poco en determinadas formas de danzar, de cantar, de sonoridad”.

Flamenco Espiritual – J.L. Padilla Corral1

José Luis Padilla Corral es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Es especialista en Psiquiatría del adulto y del niño, y en Geriatría.

 

El sentimiento humano está muy lejos de considerar que el principio creativo constituye la fuerza activa que se desarrolla en el tiempo. El impacto que experimenta el observador del flamenco nunca podrá ser objeto de un análisis racional, y para poder comprenderlo hay que vivirlo en directo.

La esencia del flamenco contiene la semilla legítima que garantiza la autenticidad del movimiento cósmico. Algo a lo que el hombre jamás pudiera haber accedido si no hubiera sido por la intervención divina. Las dos fuerzas primordiales de las que surge el mundo del flamenco son el agujero de gusano que se produce entre la India y Andalucía, el encuentro de la genialidad gitana con la magia del andaluz. Después vino el soplo del Cielo, que hizo brotar el mundo multicolor del flamenco, siendo impulsado, de forma natural y libremente, desde el fondo más íntimo de la esencia humana. Disponer del flamenco significa poseer las herramientas necesarias para expresar fórmulas que puedan luchar contra los desórdenes orgánicos. La música flamenca secuenciada puede llegar a ordenar un desorden que ninguna otra música puede, y ningún otro tipo de terapia.

Dios no se limita en absoluto a crear las condiciones en el hombre para expresar una música celestial que le ayude a contar su vida, a sobrellevarla, a suavizar las emociones, impresionar a los demás, y mil cosas más, sino que su fluidez profunda hace vivir la experiencia de la apertura de las puertas del Cielo, llegando a alcanzar la gran iluminación que lo penetra todo. Quién sea capaz de reconocer sus arcanos sabrá guiar sus acciones hacia los desórdenes que imperan en el organismo.

EL NUEVO HORIZONTE DEL FLAMENCO

Lo que Dios desaprueba primeramente de la moral son los estereotipos de la justicia.

Canal JUSTICIA:

Podemos medir el grado de patología del estereotipo en una escala que va del 1 al 10, de modo que, cuando el estereotipo llega a grado 7, cualquier terapia que podamos aplicar para revertirlo y transformarlo en arquetipo, es como luchar contra un agresor con la espada gastada; y lo mismo ocurre con otros estereotipos de la moral.

El fallo más grande de lo inmoral consiste en que hace a los hombres demasiado maliciosos y materialistas, arrebatándoles la inocencia de la hermandad.

El nuevo flamenco constituye el comienzo de una nueva época en la terapéutica de la medicina alquinaturista. Aunque el organismo, en sus manifestaciones sintomáticas, se reprima mediante la toma de fármacos, no dejará de cronificar la enfermedad, y, por tanto, también el grado de desorden, de modo que las terapias naturales que se apliquen, por muy eficientes que sean, chocarán con un muro crónico y sólo pueden llegar a ser capaces de paliar la sintomatología, pero no resolverla.

A partir de esto, estamos desvelando el nuevo horizonte de la terapéutica flamenca. En la ciencia, la física cuántica cuestionó y superó la visión que se tiene de un mundo en blanco y negro, altamente dogmático y negacionista. En la física cuántica se hace patente que existen otros tipos de fuerzas o energías que interactúan en el Universo, y que son desconocidas por la ciencia lineal. Beberse la poción energética del mundo científico es reducir las energías que interactúan en el organismo a un tercio. Es bien conocida la energía química y la eléctrica, pero nada se conoce de la energía fotónica, térmica, vibracional y magnética.

EL CAMPO DE LA ENERGÍA VIBRACIONAL

“PROPIEDADES DE LAS CARGAS ELÉCTRICAS

Algunos experimentos sencillos demuestran la existencia de fuerzas y cargas eléctricas. Por ejemplo, después de pasar un peine por su cabello en un día seco, usted descubrirá que el peine atrae pedacitos de papel. Con frecuencia, la fuerza atractiva es lo suficientemente fuerte para sostener los pedazos de papel. El mismo efecto ocurre cuando los materiales como el vidrio y el caucho se frotan con seda o papel.

Otro experimento sencillo es frotar con lana un globo inflado. El globo se adhiere entonces a una pared, a menudo durante horas. Cuando los materiales se comportan de esta manera se dice que están ‘electrificados’ o se han cargado eléctricamente. Usted puede electrificar su cuerpo sin dificultad al frotar con vigor sus zapatos sobre una alfombra de lana. La carga sobre su cuerpo puede sentirse y eliminarse tocando ligeramente (y sorprendiendo) a un amigo. En condiciones adecuadas observará una chispa al tocarlo y los dos sentirán un ligero estremecimiento. (Experimentos como estos funcionan mejor en días secos porque una cantidad excesiva de humedad en el aire puede ocasionar que cualquier carga que usted acumule se ‘escape’ de su cuerpo a la tierra).

En una serie de sencillos experimentos se encontró que hay dos tipos de cargas eléctricas, a las cuales Benjamín Franklin (1706 – 1790), les asignó los nombres de positivas y negativas. Para demostrar este hecho considere una barra dura de caucho que se haya frotado con un paño y que después se suspende por medio de un hilo no metálico, como se muestra en la figura 23.1. Cuando una barra de cristal que se ha frotado contra seda se acerca a la barra de caucho, las dos se atraen entre sí (Fig. 23.1a). Por otra parte, si dos barras de caucho cargadas (o dos barras de vidrio cargadas) se acercan una a otra, como en la figura 23.1b, las dos se repelen. Esta observación demuestra que el caucho y el vidrio están en dos estados de electrificación diferentes. A partir de estas observaciones se concluye que cargas similares se repelen entre sí y cargas opuestas se atraen entre sí.

Utilizando la convención sugerida por Franklin, la carga eléctrica sobre una barra de vidrio se denomina positiva, y la que se produce en una barra de caucho se conoce como negativa. En consecuencia, cualquier cuerpo cargado que es atraído por una barra de caucho cargada (o repelido por una barra de vidrio cargada) debe tener una carga positiva, y cualquier cuerpo cargado que es repelido por una barra de caucho cargada (o atraído hacia una barra de vidrio cargada) debe tener una carga negativa.

Las fuerzas eléctricas atractivas son responsables del comportamiento de una amplia gama de productos comerciales. Por ejemplo, el plástico en muchas lentes de contacto, ‘etafilcon’, está hecho de moléculas que atraen eléctricamente las moléculas de proteínas en las lágrimas humanas. Estas moléculas proteicas son absorbidas y sostenidas por el plástico de tal forma que las lentes al final están compuestas sobre todo por lágrimas del usuario. Debido a esto el ojo del usuario no percibe las lentes como un objeto extraño, y los puede usar sin sentir incomodidad. Muchos cosméticos también sacan ventaja de las fuerzas eléctricas al incorporar materiales que son atraídos eléctricamente a la piel o al cabello, provocando que los pigmentos u otros químicos permanezcan en su lugar una vez aplicados.

Otro aspecto importante del modelo de electricidad de Franklin es la implicación de que la carga eléctrica siempre se conserva. Es decir, cuando un cuerpo se frota contra otro, no se crea carga en el proceso. El estado electrificado se debe a una ‘transferencia’ de carga de un cuerpo a otro. Un cuerpo gana cierta cantidad de carga negativa mientras el otro gana una cantidad igual de carga positiva. Por ejemplo, cuando una barra de vidrio se frota con seda, ésta obtiene una carga negativa que es igual en magnitud a la carga positiva en la barra de vidrio. A partir de la comprensión de la estructura atómica se sabe que los electrones cargados negativamente son transferidos del vidrio a la seda en el proceso de frotamiento. De igual modo, cuando el caucho se frota con piel, los electrones se transfieren de la piel al caucho, con lo cual éste queda con una carga negativa neta y la piel con una carga positiva neta. Este proceso es consistente con el hecho de que la materia neta, sin carga, contiene tanto cargas positivas (protones con núcleos atómicos) como cargas negativas (electrones)”.

Física para ciencias e ingeniería – R.A. Serway y R.J. Beichner

Una distorsión del equilibrio de electrones en los átomos de un cuerpo puede generar cargas eléctricas, tanto positivas como negativas, tal como lo plantea este artículo de física. De modo que, cuando se friccionan ciertos materiales provoca un choque de las moléculas atómicas, y los electrones emigran de unas moléculas atómicas a otras, con lo cual los átomos se magnetizan, generando un campo magnético con cargas positivas y negativas. Éste es el caso cuando se fricciona la punta de un bolígrafo: esto hace que se magnetice y atraiga pequeños trocitos de papel.

La influencia que ejerce la vibración de la música sobre los átomos es que ésta genera una danza de electrones que se mueven hacia órbitas inferiores. Así que, si un electrón cae a una órbita inferior, produce un cuanto de luz (efecto láser); y si caen muchos, generan un campo de fotones. De ello se deduce que ciertos campos de fotones con un espectro de luz específico pueden llegar a cargar los átomos que no son funcionales porque han perdido su carga, de la misma manera que lo hace un imán.

La Naturaleza obliga a los seres a mantener una carga óptima en sus átomos, y desde el momento en que un átomo pierde su carga atómica, éste se deprime y enferma. Debemos saber que es el átomo el que le confiere a la Naturaleza su capacidad vital.

LA SOMBRA DE LA MÚSICA MODERNA

No se debe pasar por alto el rechazo que provocó en mucha gente la entrada de la música moderna. Ciertas causas contribuyeron a ello. La primera es que se trataba de concebir la desestimación de la armonía musical. Una música que irrumpía a base de sonidos estridentes y gritos era lo menos parecido a lo que la mayoría de la gente entendía por música. La discrepancia entre la armonía y el grito se hacía patente.

Sin embargo, muchos aludían y argumentaban que este modelo musical era un acto de rebeldía. Lo que no se decía es si era un acto de rebeldía contra el sistema o contra el orden natural, pues en este sentido conviene destacar cómo sistema capitalista, Coca-Cola y rock iban de la mano.

En los últimos sesenta años ninguna música ha sido divulgada por los medios de información con tanto énfasis como la música moderna, llevándose al cuarto del olvido al resto de las música, promoviéndose así un orden musical concebido desde las más altas instancias por los gobernadores de las tinieblas.

Cada persona exhala la influencia de las vibraciones musicales y se observa como todo camina hacia el declive. El ejemplo más contundente a este respecto es el deterioro de la salud y el dominio de las masas.

Toda estructura de la música moderna está edificada sobre lo contrario a la armonía; ésta es la forma de construir los acordes y la manera de combinarlos de la forma más equilibrada consiguiendo sonidos y melodías que se ajustan al corpus de la Naturaleza. El ser humano que encarna en sí esta música moderna empieza a alejarse del orden natural y la sombra de los desórdenes acontece sobre su organismo. Sin embargo, en esta realidad sombría, entran en escena la intervención de los dioses negros, que permiten la permutabilidad de cambiar los efectos negativos de la música discordante. En este orden establecido a base de golpes de efectos radiofónicos y televisivos, los seres humanos no dejan de ‘purificarse’, una y otra vez, con las melodías de los desequilibrios y la vía de la sombra saldrá a la luz cuando el Apocalipsis, ya cercano, corte los hilos que mueven y soportan un organismo al borde del colapso.

EL RECLAMO DE LA MÚSICA

Una persona había perdido su esencia. Envío a la ciencia a buscarla, pero ésta no la encontró. Envío a la reflexión a buscarla, pero ésta no la encontró. Envió a la relación a buscarla, y la relación la encontró. El consciente dijo: ‘¿Qué extraño que la relación la haya encontrado?’

Las relaciones de los seres humanos sirven para hacer ayunar al individualismo. El individualismos exacerbado puede ensordecer al corazón, y esto puede paralizar el alma.

Las relaciones son la gran maquinaria para tejer los lazos de unión con las ideas, con las doctrinas, con las profesiones y con la hermandad. Aquí, la vida se libera y le da aliento y forma al desarrollo de las seis grandes emociones mentales.

 

CANAL EMOTIVIDAD:

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CANAL LUCIDEZ MENTAL:

CANAL PRODIGIOS:

No debemos olvidar que el equilibrio de los estados mentales es el gran dormitorio de la inmunidad.

Un sabio debe obediencia a la Naturaleza, y el primer principio de ella es su interrelación con los seres que la componen, uniendo la luz de uno con la luz del otro, para participar en la búsqueda del Cielo aquí en la Tierra.

El Dios que habita en las regiones celestiales puede conmover las entrañas, pero no puede conmover el corazón del solitario que se sitúa en el lado oscuro de la bóveda celeste para pasar desapercibido, porque no quiere nada con casi nadie y limita el ámbito de la relación a los dedos de la mano. La esencia del ser humano consiste en hacer concordar las denominaciones afectivas con las denominaciones racionales, y eso sólo se consigue a través de las relaciones sociales. Así, cuando las relaciones afectivas trabajan, se multiplican los conocimientos, porque se aviva el gran vínculo entre la gran madre del Universo y su hijo el ser humano.

Si uno tiene intenciones y persigue finalidades, siempre debe buscar el modo de relacionarse en sus distintas facetas. Así, hay que ver que el arma más potente para educar a los hijos es la reunión familiar en torno a la mesa a la hora de comer. Aquí los hijos participan, de forma activa o pasiva, en las conversaciones de sus padres hablando de las cosas de la vida. Aquí el yo individual y rebelde del niño se doblega.

La luz que resulta de reuniones de muchos colectivos profesionales es reforzar y reconducir la unidad como grupo, frente a posibles adversidades venideras.

También conviene hablar de la Santa Cena: en este acto, Jesús reunió la naturaleza celestial con la humana.

Algunos profetas no necesitaron aspirar al reconocimiento de los hombres. Es el caso del profeta Elías, que sólo tenía un discípulo, Eliseo. De Elías decía Jesús que era el más pequeño en el reino de los Cielos, pero el más grande en la Tierra. La vida de los hombres puros va más allá de las acciones del resto de los hombres, y sólo algunos son capaces de vislumbrarlo.

La acción metafísica de la medicina alquinaturista, hoy torturada, contesta con resistencia a la presión de los demonios, a la abominación desoladora, a los derrumbes de muchas generaciones (herencia patológica), a los acusadores del mundo, y a la conversión de un organismo nacido para la muerte que quiere dirigirse directamente a la vida.

La obra de algunos alquinaturistas consiste en estar todos los días de la semana trabajando para ofrecer una medicina informatizada que permita una gran facilidad para el testaje, diagnóstico y tratamiento. Algo que no se da en ninguna otra parte. Y si el testaje no es posible, se puede disponer de una llamada de teléfono a casi todas las horas del día. De sus entrañas siempre parte la idea de reunirnos para hacer una comida de fin de curso o Navidad. Aquella que entregó a su marido no cesa una y otra vez de cohesionar como grupo, y así facilitar el acceso a ese universo que está más allá de lo individual y de los egos.

No conocemos la alegría de vivir, ni damos gritos de júbilo cuando llega un fin de semana, una fiesta o unas vacaciones, y no sabemos qué tiempo durará este martirio. Mientras tanto, los que mantenemos la esperanza en la alquinatura de Dios, nos seguiremos reuniendo en estas ocasiones para no caer en el pozo de ser un grupo fracasado y roto.

 

“Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.

Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”.

Apocalipsis 12:11-12

 

Mejor es una reunión semanal que reunirse dos veces al año; y es mil veces mejor si esa reunión se hace en torno a la música. La naturaleza humana hecha está para que fluya, y su esencia vital no puede estar estancada, porque al igual que en un estanque de agua, ésta se pudre.

Esta esencia, originalmente pura, siempre subsiste en el ser humano, oculta como las estrellas cuando las cubren las nubes. Así, el mundo ideal es un lugar donde reine la buena música, porque te hace escapar de la rueda de la rutina diaria, te convierte en un ser bienaventurado y te lleva a fabricar la píldora de oro que confiere la larga vida.