LAS RELACIONES
Todo lo que fluye y todo lo que engendra se asocia al agua, expresa la función femenina de la Naturaleza y revela la verdad de la conciencia en las relaciones.
El influjo de las relaciones se encuentra reflejado en los distintos ámbitos siguientes: con Dios, con la Naturaleza, con el maestro, con la pareja, con la familia y en lo fraternal.
Con las relaciones bien establecidas empiezan a tomar forma las ideas alquinaturistas de trasformar la conciencia en oro, el elixir de la vida que le confiere la continuidad al ser humano y lo libra del polvo de la tierra.
LA GRAN TRAMA
El que vulnera la verdad comete injusticia. Y el que a conciencia miente está cometiendo impiedad. De esta forma, la vía a través de la trama se convierte en la vía para llegar al poder. Todo fluye siguiendo la experiencia de la apertura de las investigaciones secretas, buscando los indicios que llevan a condenar a los imputados. Así, no es de extrañar que la moral se mire con lupa en los infieles opositores a la gran bestia fascista, ultra-capitalista y pseudo-liberal.
El que teme el sufrimiento aprecia la moral relacionada con una auténtica vida natural. Por contra, conforme aumentan los desórdenes en las personas, más repugnantes resultan por su hipocresía.
Gracias a un primigenio impulso de la providencia se puso en marcha desde el principio la actual ordenación del Universo.
Quien maneja el orden en su vida juzga a los demás tomando como base su propia persona.
No desprecies la vida, no haga mella en tu corazón. Quien ahorra soberbia acumula la vida doblemente.
Ser sabio es modelarse, mostrarse contenido y saber escuchar a la Naturaleza.
La mentira posee un fruto que sirve de juez para sí mismo. De haber sabido que llegaría a estar así, hubiera preferido no haber mentido, por muy grandiosas y listas que sean las mentiras nunca estarán libres de la venganza de la verdad.
Si las causas justas permanecen quietas, el cesar de una actividad justa puede perder la calma y provocar cizañas, dando lugar a luchas de intereses. La justicia es un fin último en la gran doctrina del Cielo. Todo lo que ves de iniquidad perecerá en un instante. Hay que evitar las guerras antes de que comiencen, lo cual permite vislumbrar la continuidad del ser humano sin que se autodestruya.
La pérdida de la conciencia no es otra cosa que la pérdida de la vida. Un fatalismo causalista baña la vida por entero. Un egoísmo consecuente es todo lo que queda en las concepciones de este mundo, y casi nada se conoce sobre la empatía.
La mayoría de las personas no han aprendido a manejar analogías y conceptos. Por esta razón, quienes aman la sabiduría se acercan a Dios, cuyo poder puesto a prueba regurgita a los necios. Ciertamente, que siendo como es el espíritu de la sabiduría, no dejará sin castigo los labios del que blasfema. Es por ello que el que habla cosas falsas no puede esconderlas ni escapará del juicio justo. Porque ni una palabra dicha en público se irá por el aire, y boca mentirosa da muerte al alma. Apagada la vida, quedará nuestro cuerpo reducido a cenizas, porque el tiempo de una vida es una sombra que pasa, ni hay retorno después de la muerte, porque queda puesto el sello y nadie vuelve atrás.
Nadie debería tomar parte en blasfemia y lascivia a modo de regocijo oprimiendo al justo desvalido, que actúa con la ciencia de Dios, evitando la ciencia de la serpiente. Ellos no entendieron la medicina de Dios, y la ultrajaron, y llamaron gurú al sabio que la practica. Más por la acción del diablo entró la maldad en ellos, y como acusadores lo imitan, porque son de su bando.
¡Oh, cuán justa es la generación casta con esclarecida virtud, inmortal en su alma y enfrentado a los poderes fácticos de un mundo manejado por el diablo! Pero esta raza de bárbaros impíos no llegará muy lejos, no echará raíces, y será sacudido por el huracán apocalíptico que los llevará al polvo eterno. Más, el justo, aunque sea arrebatado por muerte prematura, tendrá lugar de refrigerio o reposo, esperando el día de la vuelta a casa.
LAS RELACIONES CON DIOS
La vida es el camino de los desengaños. Está llena de elementos antagónicos y contradicciones. Eliminar todo esto puede resultar una tarea casi imposible, porque estamos demasiado arraigados al mundo de aquí abajo. Nuestra vanidad nos hace tan ciegos y vulnerables que nuestro ropaje está tejido sólo de ilusiones. La vida siempre ataca al ser humano por su parte más vulnerable, y cuando él cree tener controlada la situación, siempre aparece una desgracia, capaz de convertir a un arrogante vencedor en un infeliz gusano. Esto es precisamente lo que nos debería llevar a un planteamiento de cómo es la vida en este mundo. Las desgracias nunca vienen solas, y para el ser humano se han convertido en algo completamente natural o lo ha aceptado como parte de la vida misma, sin ni siquiera plantearse buscar la causa de la desgracia. Y aun así, las causas analizadas pueden llegar a ser poco claras, y nada profundas ni concluyentes. La necesidad de hallar una causa auténtica exige un periodo de reflexión profundo, y la mayoría de las veces no es una sola, sino causas encadenadas que derivan de una primigenia. Aquí conviene situarse en el pensamiento de la metafísica.
Éste es el tema más exigente, que nos obliga a analizar desde la óptica espiritual y religiosa.
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.
Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.
Así que, por sus frutos los conoceréis”.
Por sus frutos los conoceréis – Mateo 7:15-20
En cuanto a la esencia de la obra, podemos afirmar sin más el testimonio bíblico. ¿Quién fue capaz de abrir el Mar Rojo? ¿Quién multiplicar los panes y los peces? ¿Quién anduvo sobre las aguas, le dio vista al ciego y resucitó muertos? Desde este punto de vista, se observa que la óptica bíblica es la más adecuada para conocer el pensamiento metafísico. La causa primitiva, origen de todas las cosas, no puede ser hallada sin más, sino que exige el estudio de la esencia de la vida, donde se predica el evangelio del reino, y que he expuesto en 18 capítulos: El Reino de la Vida, que encontramos en https://alquinaturavida.com/fuego-educacion/.
El concepto de la causa siempre, y sólo, se analiza desde el punto de vista de la inmediatez del suceso y el aislamiento causalístico. Pongamos un ejemplo: muerte por cáncer. Ésta se ha convertido hoy día en la primera causa de muerte en el mundo. ¿Son estas células aberrantes que se multiplican el origen de la muerte o es un fallo en el sistema inmunológico que perdió la inmunidad frente al cáncer? Sabemos que existen linfocitos T y células asesinas capaces de eliminar las células cancerígenas. ¿Fue un fallo en la respuesta inmune la causa de la muerte? ¿O fueron los hábitos de vida erróneos como música agresiva, vida sedentaria, alimentación basura o demasiado carnívora, consumo de fármacos o drogas, traumas emocionales, los que debilitaron el sistema inmunológico? ¿Fueron los malos hábitos los que provocaron la muerte, o fueron los que impusieron socialmente estos hábitos de vida porque suponen un negocio suculento para algunos? ¿Fueron los que nos indujeron a la mala praxis de vida los responsables del cáncer, o fue el príncipe de este mundo que programó a los inductores para que nos gobiernen de manera tóxica? ¿O fue el mismo diablo con sus demonios el que bloqueó la respuesta inmune?
“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno”.
1 Juan 5:19
¿Es la serpiente antigua, Satanás, la responsable del cáncer? ¿O fueron Adán y Eva, que se dejaron engañar?
Más acertado sería hablar de que, detrás de la enfermedad, hay un propósito y una finalidad. Se trata de la idea de que librarse de la enfermedad es igual a librarse de la muerte. El hombre muere porque enferma. Para la vida, la inacción terapéutica es su fatal acción. Hay que mantener a los átomos en un estado continuo de carga fotónica, porque la depresión de sus electrones supone el fin del ciclo funcional del órgano. Aquí, el Sistema Energético de la Puntura tiene en sus manos los hilos que cargan cada uno de los millones y millones de átomos que interactúan en el organismo. Y sólo se trata de poseer el conocimiento mágico para poder actuar en cada electrón que se deprime. Sin embargo, los átomos que componen el organismo de la naturaleza humana tienen los días contados: ciento veinte años. Son como las baterías antiguas de los coches, que se descargaban y se volvían a cargar hasta que llegaba el día en que la batería se agotaba y no admitía más carga.
Hay que amar al médico que es capaz de mantener los átomos dentro de su ciclo de una forma activa. Y hay que amar, todavía más, al médico que sabe que donde él termina empieza Dios.
“Después me mostró un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero.
En medio de la calle de la ciudad, y a uno y otro lado del río, estaba el árbol de la vida, que produce doce frutos, dando cada mes su fruto; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones”.
Apocalipsis 22:1-2
De estos versículos se deduce que el río limpio de agua de vida es la energía óptima para volver a darle carga a los átomos.
EL PROPÓSITO DE SATANÁS
El hombre posee grupos de neuronas que sirven de receptáculo para que Satanás pueda obtener información de él, y al mismo tiempo el hombre puede también recibir información de Satanás. A ese receptáculo la Biblia lo llama Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal.
“Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”.
Génesis 2:16-17
Desde el día de la caída de Adán y Eva, el hombre ha dejado de ser independiente y está sometido al matrix satánico. Él cree que lo es, pero está dominado por una realidad virtual concebida por el diablo.
Todo empieza cuando Belcebú, el ángel de las mil estrellas, Lucifer, empieza a cuestionar las leyes universales de Dios. Satanás significa ‘el que oposita’. Aquí el discípulo del maestro, hijo de Dios, abandona la ley de la empatía, la de ‘amarás a tu prójimo como a ti mismo’, la de ‘en el reino de Dios el mayor sirve al menor’, por la ley del yo impositivo de la Naturaleza. Así, el que está mejor dotado impone sus reglas sobre el otro más débil. Es la ley ordenada de la selva.
Y de la misma manera que ‘lo que es arriba es abajo’, así el hombre se mueve también en esta disyuntiva. Por un lado, están los progresistas, social-demócratas y liberales, que optan por una sociedad más equitativa y solidaria, con un mayor reparto de las riquezas y pretendiendo ayudar a los más vulnerables. Y por el otro, están los conservadores y ultra-conservadores, que defienden una sociedad de ultra-ricos y poderosos, que ejercen su poder para explotar y expoliar las riquezas del otro, al que etiquetan como perdedor por tener falta de iniciativa. Es la ley en la que ‘el pez grande se come al chico’.
El que parte de la idea de que cualquier alimaña del mundo es mejor que un ultra-conservador va por buen camino. El buen corazón para los demás es como el buen oído para la música: no se adquiere, aunque en cierta medida puede ejercitarse.
Lo que se manifiesta en la moral también lo hace en el cuerpo. Y, aunque no lo veamos, una alteración de los arquetipos de la moral se convierte en una enfermedad de la sombra, porque nadie la identifica o relaciona con aquella.
Aunque ahora andan los estereotipos paseándose libremente por el jardín de los deseos de la iniquidad, sin que nadie les rechiste, el Juez que debía reprimirlos por sus malas acciones en forma de somatizaciones neurofisiológicas considerables ha sido reprimido por las fuerzas del mal.
Así, lo que en su día pasó arriba, ahora pasa abajo. Supo Lucifer, con su astucia, invalidar al Juez impuesto por la Naturaleza en cada uno de nosotros para de esta manera poder preservar un orden universal que impidiera degenerar en la destrucción y el caos. Sólo este orden de respecto a las leyes universales garantiza la continuidad del Universo y la vida. Es por ello que una sociedad en la Tierra con el Juez de los estereotipos ausente terminará autodestruida.
Si bien un estereotipo de la moral hace incompleto al ser humano, varios lo convierten en un ser destructor de la Naturaleza.
Todo lo que pasa aquí en los hombres, en la Tierra, pasa también en las regiones celestes con los gobernadores celestiales de las tinieblas, todos ellos llenos con el semblante del gozo de los estereotipos, altivos y desafiantes ante Dios y sus leyes omnipresentes, que se contraen trágicamente ante la ausencia del Juez, encadenado en la noche de los tiempos.
El mayor problema de todo esto reside en cómo desbloquear el juez endógeno que todos llevamos dentro para que actúe. Allí donde hay una barrera se protege, y si la barrera es derribada entonces los santos ganan.
En el caso del dragón y sus ángeles, donde la barrera para liberar el Juez resulta infranqueable, la guerra entre dioses nunca es a sangre y espada, y pasa como en la Tierra, que las guerras no pueden ser atómicas, porque entonces todo se destruiría.
Aquí la ecuación de la guerra es energético-talámica. Así, cada neurona de nuestro sistema de defensa emite una vibración encauzada a derribar las barreras que comprimen al Juez de los santos, para que éste actúe y se pueda recibir el reino en la Tierra, o darle estabilidad al reino celestial.
Conviene saber que la energía potencial para destruir la barrera que protege los estereotipos debe ser el triple que el receptor que permite dicha barrera. Más, los espíritus sagaces de la Trinidad se reunirán y la derribarán. Aquí reside la clave para reestablecer la Trinidad, el gobierno universal de los tres reinos: el reino de Padre, en la constelación de Piscis; el reino de la Espíritu Santa, en la constelación de Acuario; y el reino del Hijo en la Tierra, este último todavía sin construir, con la carencia del aliento divino. El cerrojo hecho a la metafísica del hombre es el sostén más útil del diablo para mantener su gobierno en la Tierra, y perpetuar su eternidad.
El ser humano vive en una nube densa que penetra su conciencia, donde el Verbo ha quedado atrapado, y la estrella que lo guía es Satanás. Teniendo en cuenta la manera en la que obra su gobierno, él sabe que los seres humanos son muy parecidos en cuanto a su naturaleza, y que lo único que le puede hacer cambiar son los hábitos. Así que, mientras el hombre siga escuchando la música mundana que escucha ahora, su educación siga polarizada hacia los datos, practique poco los deportes trascendentales, se alimente con seres vivos, se intoxique con fármacos y no se libere de la doctrina de los rituales y la contemplación, nada cambiará en el mundo y las ascuas del fuego de la espiritualidad permanecerán apagadas.
LIBERACIÓN FUTURA DE JERUSALÉN
“Profecía de la palabra de Jehová acerca de Israel.
Jehová, que extiende los cielos y funda la tierra, y forma el espíritu del hombre dentro de él, ha dicho:
He aquí yo pongo a Jerusalén por copa que hará temblar a todos los pueblos de alrededor contra Judá, en el sitio contra Jerusalén. Y en aquel día yo pondré a Jerusalén por piedra pesada a todos los pueblos; todos los que se la cargaren serán despedazados, bien que todas las naciones de la tierra se juntarán contra ella.
En aquel día, dice Jehová, heriré con pánico a todo caballo, y con locura al jinete; mas sobre la casa de Judá abriré mis ojos, y a todo caballo de los pueblos heriré con ceguera.
Y los capitanes de Judá dirán en su corazón: Tienen fuerza los habitantes de Jerusalén en Jehová de los ejércitos, su Dios.
En aquel día pondré a los capitanes de Judá como brasero de fuego entre leña, y como antorcha ardiendo entre gavilla; y consumirán a diestra y a siniestra a todos los pueblos alrededor; y Jerusalén será otra vez habitada en su lugar, en Jerusalén.
Y librará Jehová las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá”.
Liberación futura de Jerusalén – Zacarías 12:1-7
Este capítulo constituye en cierto modo la vía que conduce a la promesa histórica del Dios israelita. Los lamentos respecto a la soledad que sufre el pueblo de Dios se convertirán en alegría, y todo será sometido al orbi terrarum divino. Así, Dios, con su poder soberano, no dejará de afligir a los enemigos de Jerusalén.
Sin embargo, la concepción de la ciudad de Jerusalén histórica se pierde en lejanas nebulosas, y la profecía se centra en la nueva Jerusalén apocalíptica, (Apocalipsis 21:9) y las separa en el tiempo y el significado.
Es difícil seguir el rastro de esta nueva Jerusalén si no nos centramos en la vía de la metáfora, ‘y no vi en ella templo alguno, porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella y el Cordero’, (Apocalipsis 21:22).
De este modo la liberación de la ciudad se centra en la liberación del hombre como cuerpo de Dios y la concepción de un nuevo hombre con una conciencia renovada, en medio de la corriente vital del devenir del tiempo.
Al proclamar Dios esta profecía no deja de tener en cuenta la jerarquía histórica, ‘y liberará Jehová las tiendas de Judá primero, para que la gloria de la casa de David y del habitante de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá’.
Lo que aquí se llama la tienda de Judá es, en realidad, una referencia a tienda-casa-templo. No es más que la parte del tálamo más antigua, dentro del contexto de la evolución. Aquí se refiere al Tao Conciencia Inferior, (TCI), que rige los procesos vitales neurovegetativos.
De la misma manera que Judá representa la jerarquía de las doce tribus de Israel, convirtiéndose en el primogénito del pueblo de Israel, representado por su padre Jacob.
“Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntaos, y os declararé lo que os ha de acontecer en los días venideros. Juntaos y oíd, hijos de Jacob, y escuchad a vuestro padre Israel”.
Génesis 49:1-2
Estas acepciones no hacen mención a un yo individual, sino que penetran en la esfera de la supraconciencia talámica de los Arque Elementos, relacionando metafísicamente la concepción tienda-casa con arque elemento, siendo estos últimos los que rigen toda la neurofisiología talámica en relación a lo físico, lo mental y a la metafísica espiritual.
Todo se basa en la idea de que para que el hombre pueda trascender debe estar libre de trabas neuro-funcionales. Lo bueno para el hombre es que él necesita ser consciente de esa noción cambiante, por la razón de que todo este proceso revulsivo va acompañado de crisis funcionales, que pueden suscitar dudas y pueden parecer una agresión por parte de las fuerzas demoníacas, y no una liberación de síntomas oprimidos.
Aquí, siempre, la mejor certidumbre es la fuerza de la metáfora bien entendida, y es así como Dios, a través de sus profecías, canaliza la fe en los hombres, porque la metáfora descubierta es entendimiento y fuente de esperanza de la verdad.
Si seguimos el rastro de la correlación metafórica tienda-casa con Arque Elemento, hemos visto que la tienda de Judá se corresponde con la casa de Israel, y ésta está relacionada con el TCI, donde se liberan funciones fisiológicas vegetativas del sistema motor, inmunológico, sistema de los sentidos, del control nociceptivo, del tronco génico, hormonal, etc. Se trata de un grupo de sistema donde se realizan todos los procesos vitales que dan lugar a la vida. He aquí el desarrollo metafórico del Verbo en su vertiente evolutiva. Todo ello hasta llegar a la perfecta manifestación creadora donde Dios crea los cielos y la tierra. Aquí, la ubicuidad de los cielos se expresa en forma de elementos que son trascendentales para el hombre y que se relacionan con la moral, los estados mentales, el mapa somatotópico de la enfermedad, el TCS del Espíritu, el TCS de la Esencia, el desarrollo cognitivo, el desarrollo médico, el desarrollo de la sabiduría, las Seis Ventanas del Cielo, las actividades deportivas, musical, del trabajo, etc. Todo ello con sus dos extensiones: una al consciente, y otra al de los arquetipos metafísicos. Estos son los cielos creados por Dios, tomando el pulso a las leyes de la Naturaleza en sus manifestaciones venideras.
Las cosas perduran cuando se han hecho fuertes, y no se puede liberar lo que ya ha sido liberado. Éste es el caso de la casa del Cielo.
“Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.
Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él”.
Apocalipsis 12:7-9
Sin embargo, la casa de David sí experimenta el desconsuelo de su liberación.
No podemos esperar de otro profeta o gobernante aquello que Dios encomendó a David. De la misma manera que otros profetas de Dios hicieron aquello que otros difícilmente hubieran hecho. Para llevar a cabo su obra Dios se sirve de los hombres idóneos.
La vía roja de David no se fundamenta en un proceso dialéctico donde prevalece la profecía y otros elementos. Aquí, la fuerza primordial que actúa es la que surge del mundo de la guerra, impulsada desde el fondo más íntimo de su esencia. Mientras que ciertas circunstancias se inclinan más a favor de ciertos tipos de acciones, la guerra concuerda con el concepto de que no queda otra, de la misma manera que los leucocitos le hacen la guerra a los patógenos para que no destruyan el organismo.
Allí donde prevalece el desorden, la injusticia y la iniquidad impuesta por el mal, la lucha sirve para establecer un orden y garantizar la continuidad de los seres en el Universo.
La casa de David es la casa de la tierra creada por Dios, la tienda de la Vis Medicatrix, a la que designaron los antiguos médicos vitalistas, Hipócrates, Paracelso y otros, como una energía vital interna capaz de sanar el organismo y luchar contra la enfermedad.
“Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos”.
Génesis 2:1
Las finalidades reales nacidas del deseo de salud se alcanzan mediante la actividad alquinaturista. Éste es el habitante de Jerusalén, frente a los que llevan una vida mundana compuesta por perros (hombre carnívoro), hechiceros, fornicadores, homicidas, idólatras y mentirosos, (Apocalipsis 22:15).
Este habitante de Jerusalén es la metáfora del Tao Frecuenciador (TF), otro de los sistemas de los Arque Elementos, encargado de realizar funciones vitales para el funcionamiento del organismo.
Funciones del Tao Frecuenciador
- Ordenamiento magnético de la biomemoria.
- Ordenamiento magnético del tronco génico.
- Ordenamiento magnético de las bases nitrogenadas.
- Potencial eléctrico de la bomba Na+/K+.
- Potencial eléctrico de la bomba Ca++/Mg++.
- Aumento de la actividad eléctrica del organismo.
Todas las intervenciones sobre el organismo deben generar un efecto positivo y, para ello, deben hacerse de forma ordenada. Es necesario que fluya la liberación de un sistema sin que los procesos vitales de otros entren en colapso, ‘para que la gloria de la casa de David y de los habitantes de Jerusalén no se engrandezca sobre Judá’, que expresado literalmente significa: Hay que liberar primero el Tao Conciencia Inferior (tienda de Judá), porque si se libera primero la Vis Medicatrix (casa de David) y después el Tao Frecuenciador (el habitante de Jerusalén), la gloria de estos se engrandecen y colapsan las funciones del Tao Conciencia Inferior.
“En aquel día Jehová defenderá al morador de Jerusalén; el que entre ellos fuere débil, en aquel tiempo será como David; y la casa de David como Dios, como el ángel de Jehová delante de ellos.
Y en aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vinieren contra Jerusalén.
Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirará a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.
En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén, como el llanto de Hadadrimón en el valle de Meguido. Y la tierra lamentará, cada linaje aparte; los descendientes de la casa de David por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Natán por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de la casa de Leví por sí, y sus mujeres por sí; los descendientes de Simei por sí, y sus mujeres por sí; todos los otros linajes, cada uno por sí, y sus mujeres por sí”.
Zacarías 12:8-14
La moral siempre necesita del Juez para modelarse; y el Juez necesita de Dios para ser liberado. Este Juez es tan poderoso que todo antagonismo mundano se desvanece ante él. Es malo con los malos, y los buenos se hacen más fuertes con él. Porque la vida arquetipada es bondad, orden y amor al prójimo, y las relaciones con los demás se establecen en el nivel adecuado. Así, el Juez nos traerá tres tesoros: el primero se llama empatía, el segundo se llama justicia, y el tercero consiste en ser humilde.
EL DESEO DE INHIBIRSE
“Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi inteligencia inclina tu oído, para que guardes consejo, y tus labios conserven la ciencia.
Porque los labios de la mujer extraña destilan miel, y su paladar es más blando que el aceite; mas su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos. Sus pies descienden a la muerte; sus pasos conducen al Seol. Sus caminos son inestables; no los conocerás, si no considerares el camino de vida.
Ahora pues, hijos, oídme, y no os apartéis de las razones de mi boca. Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa; para que no des a los extraños tu honor, y tus años al cruel; no sea que extraños se sacien de tu fuerza, y tus trabajos estén en casa del extraño; y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la represión; no oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído! Casi en todo mal he estado, en medio de la sociedad y de la congregación.
Bebe el agua de tu misma cisterna, y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles, y tus corrientes de aguas por las plazas?
Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre.
¿Y por qué, hijo mío, andarás ciego con la mujer ajena, y abrazarás el seno de la extraña? Porque los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas. Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado. Él morirá por falta de corrección, y errará por lo inmenso de su locura”.
Amonestación contra la impureza – Proverbios 5:1-23
El deseo puede provocar afán de domino y de ejercer el poder sobre el entorno. Y por ello no hay nada que se le resista. Sin embargo, la acción de la conciencia, que escucha a la Naturaleza, sabe reprimir los deseos. Es la guerra del mago de la moral y la robustez de los arcanos mentales contra las peligrosas y atrevidas pasiones. El hecho de que una pasión se exacerbe no es más que la alteración de un arcano mental que es incapaz de calibrar el deseo pasional, actuando éste como un refugio de nuestro desequilibrio mental. Es así como la mente torturada busca el alivio de la pasión prohibida.
EL RECHAZO AL LADO OSCURO DE LA VIDA
“Del hombre son las disposiciones del corazón; mas de Jehová es la respuesta de la lengua. Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los espíritus. Encomienda a Jehová tus obras, y tus pensamientos serán afirmados.
Todas las cosas ha hecho Jehová para sí mismo, y aun al impío para el día malo. Abominación es a Jehová todo altivo de corazón; ciertamente no quedará impune.
Con misericordia y verdad se corrige el pecado, y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal. Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.
Mejor es lo poco con justicia que la muchedumbre de frutos sin derecho.
El corazón del hombre piensa su camino; mas Jehová endereza sus pasos.
Oráculo hay en los labios del rey; en juicio no prevaricará su boca. Peso y balanzas justas son de Jehová; obra suya son todas las pesas de la bolsa. Abominación es a los reyes hacer impiedad, porque con justicia será afirmado el trono. Los labios justos son el contentamiento de los reyes, y estos aman al que habla lo recto. La ira del rey es mensajero de muerte; mas el hombre sabio la evitará. En la alegría del rostro del rey está la vida, y su benevolencia es como nube de lluvia tardía.
Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado; y adquirir inteligencia vale más que la plata.
El camino de los rectos se aparta del mal; su vida guarda el que guarda su camino.
Antes del quebrantamiento es la soberbia, y antes de la caída la altivez de espíritu. Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios.
El entendido en la palabra hallará el bien, y el que confía en Jehová es bienaventurado.
El sabio de corazón es llamado prudente, y la dulzura de labios aumenta el saber. Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee; mas la erudición de los necios es necedad. El corazón del sabio hace prudente su boca, y añade gracia a sus labios. Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos.
Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte.
El alma del que trabaja, trabaja para sí, porque su boca le estimula.
El hombre perverso cava en busca del mal, y en sus labios hay como llama de fuego. El hombre perverso levanta contienda, y el chismoso aparta a los mejores amigos. El hombre malo lisonjea a su prójimo, y le hace andar por camino no bueno. Cierra sus ojos para pensar perversidades; mueve sus labios, efectúa el mal.
Corona de honra es la vejez que se halla en el camino de justicia. Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.
La suerte se echa en el regazo; mas de Jehová es la decisión de ella”.
Proverbios sobre la vida y la conducta – Proverbios 16:1-33
Todo el mal proviene de la exagerada proliferación de la maldad. Ésta nace del deseo del interés: cuantos más intereses haya en la sociedad más violento se torna el hombre, produciendo disputas, robos y guerras. De esto se deduce que, para promover una mejora social auténtica, es menester suprimir el egoísmo y la obcecación.
Si los políticos presentaran programas de gobierno donde se generasen leyes que llevasen a la sociedad a un sistema de equidad, el pueblo iría por buen camino. Pero cuando los partidos presentan programas de gobierno donde los ricos ganan cada vez más, lo público se privatiza, los obreros ven reducido su sueldo, la clase media declina, los países con recursos energéticos son invadidos por los países poderosos y la gente les vota, es porque la naturaleza humana ha entrado en fase de degeneración de la moral.
Esto revela un punto de vista, a la hora de analizar la democracia, que puede aplicarse a cualquier época. Así vemos como la democracia en Alemania llevó al poder a Hitler. Podemos imaginarnos la democracia en Sodoma y Gomorra, y qué tipo de gobierno votaría la gente. También los griegos, con la democracia, votaron la legalidad de la pederastia.
Dentro del marco de la humanidad a lo largo de la historia no ha dejado de mostrarse esta verdad. Se trata de demostrar que existe una correlación entre filosofía o doctrina y hábitos de vida. En el mundo de hoy día, un fatalismo baña la vida por entero y un deje amargo queda en la copa de la conciencia después de haber bebido la poción musical mundana, haber polarizado la cognición al dato, haber pasado por alto los deportes que generan coordinación y desarrollo motor talámico, servir la mesa de buenos chuletones de cadáveres de nuestros ancestros, haber alimentado tóxicamente al hígado con la medicina de la serpiente, y relacionarse con los demás a través de la blasfemia, la injuria y el odio.
EL RECHINAR DE DIENTES
“Vi más debajo del sol: en lugar del juicio, allí impiedad; y en lugar de la justicia, allí iniquidad.
Y dijo yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque allí hay un tiempo para todo lo que se quiere y para todo lo que se hace.
Dije en mi corazón: Es así, por causa de los hijos de los hombres, para que Dios los pruebe, y para que vean que ellos mismos son semejantes a las bestias. Porque lo que sucede a los hijos de los hombres, y lo que sucede a las bestias, un mismo suceso es: como mueren los unos, así mueren los otros, y una misma respiración tienen todos; ni tiene más el hombre que la bestia; porque todo es vanidad.
Todo va a un mismo lugar; todo es hecho del polvo, y todo volverá al mismo polvo. ¿Quién sabe que el espíritu de los hijos de los hombres sube arriba, y que el espíritu del animal desciende abajo a la tierra? Así, pues he visto que no hay cosa mejor para el hombre que alegrarse en su trabajo, porque éstas es su parte; porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?”.
Injusticia de la vida – Eclesiastés 3:16-22
El contraste entre lo que nos dice aquí Salomón, el sabio entre los sabios, de que el hombre es semejante a las bestias y que lo que sucede a unos y a otros un mismo suceso es, y que todo es hecho de polvo y todos volverán al mismo polvo; todo esto difiere mucho del sacramento de la extremaunción que realizan los componentes de las distintas iglesias cristianas, dotando de gracia al moribundo para que vaya al Cielo a encontrarse con Dios. Para el justo este sacramento sin más es como prostituir lo celestial mediante lo humano.
El Cielo nunca se compra. El Cielo siempre hay que ganarlo.
El hombre idóneo para llegar al Cielo deberá practicar la doctrina de Dios, manteniendo una actitud de empatía hacia los demás y amando la Naturaleza: ‘amarás a Dios sobre todas las cosas, y amarás al prójimo como a ti mismo’.